Al abrir uno de mis "e-mails", me he encontrado con un mensaje de un buen amigo musulmán. Es un "Manifiesto para la Paz". Ójala se pudiera cumplir... Pero, como he dicho en más de una ocasión, estoy perdiendo la Fe en el Hombre y la Utopía... DE todos modos, aquí os lo dejo tal y cómo me lo envió...
Llamamiento a una Paz inmediata en La Tierra
Herman@s
Hablemos claramente.
Estamos viviendo un golpe de estado a escala mundial. Los bárbaros gobiernan el mundo y están dispuestos a sumir el planeta en una guerra atómica en la que descarguen todo su arsenal. Susan George en su Informe Lugano resumió todos los datos: 150 "familias" que controlan el mundo y que no están dispuestas a perder el "poder" aun a costa de eliminar a las 4 quintas partes de la humanidad. Estamos hablando de un puñado de locos gobernando el mundo. Tenemos que empezar a llamar a las cosas por su nombre si no queremos enredarnos en su propio lenguaje mentiroso y engañoso. Estamos hablando de un puñado de locos gobernando el mundo.
El 15 de febrero del 2003 el mundo les paró y les hizo retroceder un paso. No podemos esperar a que los analistas de exizquierdas y de exderecha que han vendido su dignidad y por tanto su condición de ser humano, al lado oscuro, nos den la versión, lo más tarde posible y para intentar que no vuelva a repetirse, de lo que nosotros hemos hecho con nuestra movilización a escala mundial y, mientras, justifiquen que, desde hace cincuenta años, las victimas de Hitler hayan establecido un estado genocida similar, sino peor, al de Hitler, con el apoyo del Imperio Americano y Británico, la complicidad de los Estados Sometidos al Imperio y la indiferencia de las Naciones Unidas.
Somos la humanidad los que estamos en peligro y somos la humanidad quienes debemos parar esta locura. Sólo sobre la justicia se puede construir una paz duradera y por tanto la libertad colectiva. Sólo sobre la libertad personal se puede establecer la paz interior que propicia el comportamiento personal justo. No cambia la condición de los pueblos hasta que no cambia algo en el interior de cada uno de sus miembros.
Os convocamos a algo sencillo. Os convocamos a parar por unos segundos todo. A parar el ciclo infernal que lleva todo de positivo a negativo. Parar un segundo cada uno, pararlo y positivizarlo todo e iniciar un ciclo energético en el que llevemos todo de negativo a positivo. Un segundo en el que cada uno se sienta complice de haber permitido que las cosas lleguen hasta este punto. Un segundo en el que nos hagamos conscientes de nosotros mismos y de nuestro poder y obligación de comenzar inmediatamente a construir ese "Otro mundo mejor es posible" que venimos desde hace tanto tiempo soñando y proclamando. Un segundo en el que todo pase a ser, a nuestros ojos, patrimonio de la humanidad del que tenemos que comenzar a usar en positivo para el bien de toda la humanidad.
Que nadie destroce nada. NO queremos más violencia. NO queremos ni un tiro más en el mundo. Queremos que los soldados tiren sus armas y se nieguen, en el nombre de su condición de ser humano, a disparar contra otro ser humano. Queremos que los soldados que han sido enviados a invadir a un pueblo vecino o a un pueblo lejano, se nieguen a combatir, que comencemos a ver a todos nuestros semejantes como herman@s. Queremos el mundo organizado en función de los seres humanos, de nuestro amado planeta, La Tierra, y del orden universal. Eso pasa por la Paz inmediata y Por un reparto equitativo e inmediato de la riqueza. Ya no hay tiempo para plazos. Es algo necesario y posible. Lo quieren l@s que nada tienen y lo queremos l@s que tenemos de sobra. Lo ansiamos toda la humanidad. Sólo un puñado de loc@s no desea desprenderse de sus riquezas desmesuradas acumuladas mediante la usura. Un sistema basado en "Ahora que vienes a pedirme ayuda me aprovecho de tu dificultad." Y mantenido mediante la farsa de un Senado Universal. Queremos la anulación del derecho de veto y la eliminación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que no es otra cosa que la legalización de la Ley de la Selva: El grande se come al chico. Queremos que la Unión de Naciones, refundada sobre las bases de la hermandad de todos los seres humanos, asuma el poder mundial inmediatamente después de que establezcamos la Paz Mundial. Queremos que el voto de cada nación sea proporcional al número de seres humanos que la habitan y no a su poder militar o económico. Queremos que la Nueva Unión de Naciones, inmediatamente después de lograda la Paz Mundial, se haga cargo de aplicar este programa, dando trabajo digno, casa, agua y alimentos, sanidad y conocimiento a toda la humanidad. De esa manera podremos, muy rápidamente, establecer un estado de bienestar, de paz, de amor entre los seres humanos y de todos nosotros con el Planeta y el Orden Universal. Todo el poder está en nuestras manos. Podemos concentrarnos indefinidamente desde ahora mismo en el kilómetro cero de cada ciudad hasta que pare la guerra. Podemos dejar de comprar nada desde ahora mismo. Podemos dejar de ir a trabajar, si queremos, hasta que pare la Guerra. Podemos concentranos en la plaza del pueblo en el que estemos. También podemos dejar que los locos continúen desarrollando sus planes de invasión, guerra, destrucción y muerte hasta que nadie pueda levantar la voz y todos quedemos sometidos a un Imperio que pone a su amigos la bota en el cuello y a sus enemigos los viola, humilla, tortura y mata en alguno de los infiernos que por todas parte va creando.
Queremos que los gobiernos de cada país, miren por el bien de las personas que han depositado su confianza en ellos y por su propio bien personal y declaren abiertamente que condenan la guerra en todas sus formas, que condenan las cada vez más amenazantes invasiones realizadas por el Imperio y que toman partido por el bien de sus pueblos que desean la paz y la justicia social como condición para poder vivir en verdadera libertad. En definitiva, llamamos a los gobernantes de cada país de La Tierra a ponerse al servicio de sus pueblos y a abandonar el servicio al Imperio.
Queremos que la Nueva Unión de Naciones declare la Ciudadanía Universal y el derecho de cualquier persona a establecer su lugar de residencia donde lo desee. Los malvados ya lo hacen desde siempre, amparados por la legalidad que les da el dinero, la corrupción y la fuerza.
Queremos que cualquier pueblo que se considere a sí mismo una comunidad diferenciada históricamente de sus hermanas vecinas, una nación, tenga todo el derecho de enviar a sus representantes en un plano de igualdad ante el Foro de Las Naciones. Llamamos a todos los seres humanos de nuestra amada Tierra, a tod@s nuestr@s herman@s a iniciar inmediatamente una nueva civilización.
¿Cómo? Coordinandonos. Móviles, Internet, SMS, declaraciones, artículos, películas, DVDs, CDs, la imaginación en acción, la vigilia en lugar del sueño, la vida en lugar de la muerte. El Planeta en nuestro y está en nuestras manos. Hagamos nuestra parte con alegría, eficacia y dedicación amorosa. Coordinemos nuestras vidas con nuestros vecinos. Hablemos con ellos de lo que está realmente sucediendo. Repartamos esta declaración u otras que se nos ocurran. Que cada uno de nosotros se haga responsable de la parte de bien que le toca.
Queremos que la Asamblea General de las Naciones Unidas proclame una amnistía internacional y absoluta para todo aquel que abandone inmediata y definitivamente el uso de la violencia, independientemente de los crímenes que haya cometido y de los puestos de responsabilidad que haya ocupado al servicio del Imperio y que sea el testimonio de la historia quién les juzque cuando ya no estén. Todo eso en aras de establecer inmediatamente la Paz Universal. No se trata de saber quién ha empezado sino de Terminar con la Guerra Inmediatamente.
Los poderosos que invaden con ejércitos armados no pueden pedir a las víctimas agredidas que no se defiendan. Es cada soldado de los ejércitos invasores del Imperio quien debe tirar sus armas inmediatamente. Ese gesto le liberará ante toda la humanidad de los crímenes que haya podido cometer. Ese acto de valor y de humanidad le dignificará ante todos nosotros como ser humano y nada del pasado le será reprochado por su valor y lucidez final, por su contribución determinante a la Paz Mundial.
Tú eres un poder. Cada uno de nosotros es un poder. Lo podemos utilizar para el bien o para el mal. Unamos nuestro poder personal para el bien y el bien dominará el mundo. En nuestro puesto de trabajo no colaboremos con la mentira y la hipocresía, favorezcamos a nuestros semejantes, tratémosles con respeto y educación. Resolvamos sus problemas buenamente, si está en nuestras manos.
El futuro que queremos se empieza a construir ya. Que los maestros se reúnan en cada colegio y planifiquen una enseñanza llena de contenido, orientada a dar criterio a los estudiantes sin pedirles a cambio que piensen como ellos; desarme inmediato y generalizado; fin de la producción de armas; fin de la Guerra como método. Que las espadas se transformen en arados. Que la producción se modere a lo necesario. Que las fuerzas productivas se unan y colaboren en lugar de desgastarse en competencias innecesarias, para producir con calidad y durabilidad.
Queremos volver a los alimentos saludables, no manipulados genéticamente. Queremos declarar patrimonio inviolable de la humanidad todas las semillas que no hayan sido modificadas genéticamente aun y la prohibición terminante de manipularlas en el futuro. La publicidad del consumo es una manipulación ilegítima de las conciencias. La información de los productos debe únicamente colocarse en Internet como información accesible a los interesados que la busquen libremente. La Televisión debe ocuparse fundamentalmente en la creación y difusión de productos educativos, consciente del importantísimo papel educador-deseducador que juega. No dar cabida a la publicidad y financiarse mediante las partidas dedicadas a educación y cultura en los presupuestos universales.
Esta es una declaración cerrada. Si algun@ de vosotr@s quiere, puede pasarla, puede coger lo que quiera de ella y apropiárselo y usarlo para el bien, pero nadie tiene nuestro permiso moral para modificarla. No pretende decirlo todo, pero anima a que todos digan lo suyo y a que otros difundan sus comunicados por la Paz Universal (y que también nos lo manden a nosotr@s)
No estamos sol@s. Estamos tod@s.
Herman@s
Actuemos limpiamente.
Firmado: Herman@s X la PAZ
Madrid, 23 de julio de 2006